Su Legado...


FUNDADORA DE LAS HERMANAS DE LA VERA CRUZ, HIJAS DE LA IGLESIA

En el año de 1952, movida por la fidelidad al espíritu del Fundador y por el amor a sus semejantes, la Madre Martha de la Inmaculada decide, junto con el Padre Edmundo Iturbide Reygondaud, Misionero del Espíritu Santo (msps), y veinte religiosas más, fundar una nueva congregación religiosa: el Instituto de las Hermanas de la Vera Cruz Hijas de la Iglesia.
El 30 de agosto de 1960, SS. Juan XXIII otorga a este Instituto religioso la aprobación de derecho diocesano y el 2 de Enero del 2001 la Santa Madre Iglesia Universal, a través del Santo Padre Juan Pablo II, le concede al Instituto religioso de las Hermanas de la Vera Cruz Hijas de la Iglesia la aprobación de Derecho Pontificio.


EXCELENTE EDUCADORA

La Madre Martha de la Inmaculada tenía el don para ser educadora, veía en el apostolado educativo un campo muy vasto para trabajar a favor del Reino, por eso aprovechó para educar a niños, adolescentes y jóvenes, así como a los padres de familia, a los maestros y a la comunidad educativa. A todos les daba consejos de amor, de superación, de formación, pero sobre todo su propio ejemplo.
Hoy en día la congregación de las Hermanas de la Vera Cruz Hijas de la Iglesia cuenta con casi un centenar de religiosas que continúan con su labor de brindar formación integral a los niños y jóvenes, caracterizándose por su alto nivel académico, al fortalecer sus áreas: física, intelectual, moral y sobre todo espiritual, destacando un gran amor a la Santísima Virgen María, a ejemplo de Madre Martha de la Inmaculada. Imparten desde educación preescolar hasta universitaria.
Actualmente están presentes en: Orizaba, Córdoba, Alvarado y San Rafael, en el estado de Veracruz; en la capital de la República Mexicana, Guadalajara, Jal., Tamasopo, SLP., y Tlazazalca, Mich., donde también realizan apostolados misioneros, de catequesis y de animación vocacional, para ayudar a los jóvenes a descubrir su lugar en la Iglesia, ya sea en el estado laical, sacerdotal o de vida consagrada. También se cuenta con otra fundación en Nuevo Casas Grandes, Chih., donde realizan un apostolado pastoral en la catedral y educativo en una universidad de la Diócesis.


INTENSO AMOR Y DEVOCIÓN A LA VIRGEN MARÍA

Se distinguió por su espiritualidad Mariana, a todas las personas las invitaba a que se encomendaran siempre a la Virgen María. Rezaba a diario las tres partes del Santísimo Rosario. En todo momento llevaba un rosario en la mano. Regalaba la imagen de la medalla milagrosa y a quienes podía les obsequiaba libros que ayudaran a conocer y amar más a la Santísima Virgen María. La imitaba en sus virtudes y le ofrecía sacrificios. Una imagen de madera de la Virgen María la acompañaba en todos sus viajes.